Cuando hablamos de cumpleaños, muchas veces nos viene la imagen de la típica fiesta con globos, matasuegras y ganchitos por doquier. De esas típicas fiestas en las que te sientas en una silla y no dejas de comer y de hablar de lo rápido que pasa el tiempo, de que si nos estamos haciendo viejos o de qué cara está la vida… En fín, una fiesta de cumpleaños de lo más aburrida. Pero señores eso se acabó. Por suerte las fiestas originales con decoraciones impresionantes y cuidadas están arrasando y cada vez más son las fiestas en las que la cara de sorpresa no dejan de sucederse. Y sino, mirad que cumpleaños traigo hoy.

Rut de Lovely Corner, celebraba su 30 cumpleaños así que decidió celebrar una fiesta por todo lo alto acompañada de la mejor compañía: sus amigos más cercanos. Ella misma nos cuenta “Me gustan las celebraciones pequeñas. Aunque hay mucha gente especial en mi vida y muchas personas a las que le tengo mucho cariño, que todas estuviesen presente era imposible, y por supuesto que eché de menos a muchas personas maravillosas. Pero aunque siempre resulta difícil cerrar una lista de invitados, sea para el evento que sea, muchas veces es mejor centrase en aquellas más próximas o en aquellas que más entiendan y disfruten el tipo de celebración que vas a hacer. Así que eso hice en esta ocasión. Por las circunstancias de la celebración no era acertado que el grupo de personas fuese demasiado grande. Así que los invitados fueron mis amigas y amigos más cercanos, con los que más momentos de mi vida he compartido. Y aunque me hubiese gustado tener cerca a algunas personas más, la compañía fue estupenda. Y seguro que para otra ocasión podré contar con las personas que en esta ocasión no pude tener celebrando conmigo.

Y cómo los 30 (y cualquier número) es perfecto para una celebración, Rut decidió hacerlo en el campo. Para la decoración de la fiesta, usó elementos en tonalidades pastel acompañados de diferentes objetos de cristal. Toda la decoración estuvo focalizada en una merienda campestre y es que Rut tenía bien claro lo que quería en su fiesta: una zona de comida y bebida, con una mesa bonita dónde poner un self service para que cada uno pudiese servirse a su gusto; una zona de descanso, dónde poder sentarse y estar cómodos; y una zona de photocall dónde poder hacer algunas fotos divertidas y bonitas.

Los invitados también tuvieron su dress code: las chicas vestidos color pastel y los chicos camisa con tirantes. Sin duda un buen ambiente que propiciaba una tarde de risas y emociones.

Rut nos cuenta que no es necesario mucho trabajo para organizar bien una fiesta original y bonita: “En cuanto a la decoración, quería aprovechar varias cosas que tengo en casa. Y para el resto, quería hacer el máximo posible yo misma. Así que aprovechando lo que ya tengo y echándole un poco de imaginación y algo de tiempo, me puse a crear y combinar todo.

Cómo ves, celebrar una fiesta de cumpleaños en el exterior (especialmente en el campo) da mucho juego y no es necesario mucho objeto para decorar. Aprovéchate siempre de lo bonita que es la naturaleza y sácale partido. Tu fiesta te lo agradecerá.

“Para la mesa de la comida sabía que tendría que trabajar bastante. Mi estilo de alimentación me obliga a cocinar mucho, porque no encuentro casi nada en las tiendas, y por otro lado quería que hubiese comida que gustase a todos, a pesar de no compartir mi decisión alimenticia. Así que pensé en algunas opciones: por un lado, quería tener algunas cosas dulces, porque en la merienda suele apetecer, y por otro lado quería también algunas opciones de snacks salados.  Al final el “menú” homemade fue: galletas con chips de chocolate, pastel de zanahoria, fruta, pan de cereales y patés vegetales.”

 

Fotografías de Sergio Resvo

Y hasta aquí otra edición de fiestas originales. ¿Que te ha parecido esta bonita decoración campestre? Estoy segura de que te ha enamorado tanto cómo a mi la manera de organizar y decorar esta bonita fiesta.

Nos vemos prontito.