La fiesta original que hemos escogido para hoy viene de la mano de Padilla&Rigau y de MissMrs, dos profesionales del sector nupcial que juntos no pueden producir nada más que una boda tan bonita como la que mostramos a continuación. Una boda handmade en la que se implicó toda la familia 100%. ¿Quieres saber porqué? Nadie mejor que explicártelo que la propia protagonista de la fiesta!

` El pasado 14 de junio Christian y yo nos casamos en la preciosa masía del siglo XVII Mas Mauri, localizada en Regencós, un pequeño pueblo entre Begur y Pals, en la Costa Brava.

El proceso de los preparativos fue tan divertido como duro. Divertido, porque son unos meses en que el reloj empieza una cuenta atrás y sabes que tiene un final, por lo que intentas disfrutar de cada decisión que se toma, de tu pareja, y de todos los momentos que planeas para la boda. Pero a la vez también es duro, de repente, desde que te levantas hasta que te vas a dormir, tienes un tema en la cabeza y muchos detalles que organizar. Además, nosotros teníamos el inconveniente (que ahora visto de lejos hasta me parece una suerte, puesto que nuestras familias se involucraron tanto que nosotros no lo hubiésemos hecho mejor!) que no vivimos en Barcelona. Christian y yo nos conocimos de Erasmus en Noruega hace ya casi 9 años y después de dar vueltas entre Barcelona y varias ciudades de Alemania, vivimos actualmente en Frankfurt.

Nosotros lo teníamos claro desde el principio, queríamos una boda que encajara perfectamente con nuestras personalidades y además teníamos muy presente la boda de Danae, amiga mía de toda la vida y que se dedica a la organización de bodas (MissMrs), sin ella nuestra boda no habría sido posible de la manera que finalmente lo fue. Ella nos fue ayudando y guiando por todo el proceso y finalmente ese día estuvo allí para ayudarnos con toda la decoración y más importante, con los nervios!

Teníamos claro como tenía que ser el lugar y como iba a ser la decoración, así que llegó el momento de buscar vestido para ese día tan especial. Este proceso, en mi caso fue duro, porque al vivir lejos, tenía que hacer maratones de tiendas de novias los sábados cuando volvía a Barcelona. Mi problema con las marcas de “toda la vida” es que me veía muy novia, disfrazada, no era yo. Y para mi, lo más importante ese día era sentirme yo misma, aunque fuera una novia. Finalmente di con la persona adecuada, Teresa Helbig, quien enseguida entendió lo que buscaba. Me probé un vestido parecido al que finalmente llevé, pero con la espalda cruzada. No me acababa de gustar ese cruce, pero Teresa vio claro que haciendo bajar dos tirantes hasta el centro era el vestido que estaba buscando. El resto,  fue llegando con el tiempo, no quería unos zapatos blancos tradicionales que nunca más iba a llevar, así que en Jimmy Choo también encontré los zapatos perfectos para el vestido.

Christian tampoco quería ir vestido con traje tradicional, puesto que el ya trabaja con uno cada día, y ese día, para él era importante estar elegante y a la vez disfrutar de la fiesta. Dimos varias vueltas por los diseñadores de toda la vida, pero finalmente escogió llevar un pantalón tipo Chino de color beige y una americana azul, camisa blanca y sin corbata. Se lo hizo un modisto en Frankfurt.

Pocos meses antes de la boda empezamos a preparar toda la decoración, asesorados por Danae, con nuestras respectivas familias. Mi hermano, que es diseñador, nos hizo las invitaciones y también la mayoría de los elementos de decoración. Mi padre, que le encantan los trabajos manuales, se divirtió muchísimo cortando maderas, pintando…la familia de Christian también nos ayudó mucho. Fue trabajo en equipo de verdad, lo pasamos muy bien cada vez que nos juntábamos.

Finalmente llegó el día…fue un día maravilloso, incluso los preparativos nos dejaron momentos divertidísimos. Pero para nosotros lo más importante fue poder compartir esa felicidad con todos nuestros amigos y familia. Sin ellos ese día no habría sido igual. Como sabíamos de sobra que el día pasa muy rápido, alquilamos la masía durante 5 días, así pudimos alargar esa felicidad con nuestras familias, que por cierto no se conocían apenas y se llevaron estupendamente. Eso es algo que recomiendo a todas las parejas que tengan la oportunidad. Además, el día de irnos, entre felicidad y tristeza, tuvimos la gran idea de hacer un encuentro familiar en Mas Mauri. En mi opinión, fue una gran idea cuando decidimos alquilar una masía/casa rural y un catering por separado, Sauleda, aunque esto signifique mucho más trabajo de coordinación, ya que te permite volver al sitio donde te has casado en un futuro. Incluso volver con tu familia, más los nuevos miembros que en un futuro puede que vengan!´

 

Mas Mauri

Catering Sauleda

Invitacions Miquel Parera

Decoració /amiga

Vestido Teresa Helbig

Maquilladora Anna Rossillo 

Fotografia i video

 

¿Tienes alguna decoración de alguna fiesta bonita por ahí? ¿Te gustaría que la publicásemos? Nos encantará ver todo lo que haces así que si nos quieres enviar material, puedes hacerlo a tanit@alllovelyparty.com