Cuando tenemos que dejar atrás nuestros días sin hacer nada en la playa y en la montaña para volver a la rutina y cambiamos la pamela por la chaqueta es cuando nos damos cuenta de que el otoño ya casi está aquí. Personalmente es una estación que me encanta porque proporciona un entorno ideal para fiestas románticas y emotivas pero hoy voy a seguir aferrándome a esos últimos instantes de verano para compartir contigo la boda de Marc y Jessica. Una boda vintage ¡que organizaron ellos mismos!

Resulta que los padres de Marc tienen una pastelería en Castellserá, la Pastisseria Rosita, y como no podía ser de otra manera fueron ellos los encargados de proporcionar el dulce. “El pastel fue muy especial” nos cuenta la novia, “queriamos un pastel tradicional como los de antes: con muchos pisos y los novios encima de todo, ¡y así fue! Un fantástico pastel de nata y yema tostada

La pareja quería una boda que fuera fiel a su estilo y a sus costumbres para que así pudieran disfrutar al máximo de un día tan especial. “Nos casamos en verano para poder disfrutar del aire libre y fue una celebración íntima pero romántica y muy emotiva. Para nosotros la idea principal era que todo el mundo disfrutara así que intentamos alejarnos del protocolo lo máximo posible.” Incluso les pidieron a los invitados que se vistieran como quisieran ¡para que los padres no tuvieran que vestir americana en verano! ¡Así da gusto!

Los invitados participaron mucho en todos los ámbitos de la fiesta ¡y tuvimos photobooth gracias a ellos! Fue una gran sorpresa para nosotros porque aparecieron con atrezzo, una Polaroid, cartelitos decorativos y un álbum precioso para pegar todas las fotos y que así no olvidáramos ni el más mínimo detalle.”

Como lo que buscaban Marc y Jessica era disfrutar del buen tiempo siguieron una línea campestre para la decoración de la boda vintage utilizando flores silvestres, troncos, velitas y jaulas para crear un ambiente más bonito. Para los invitados prepararon unos paquetitos que incluían un pañuelo para lágrimas de felicidad y arroz con los mejores deseo. También diseñaron los menús y un Kit Vermutero; y para que nadie se quedara sin regalito hicieron a mano unos broches de fieltro para los más pequeños.

Como veis el novio no llevó un traje formal y mi vestido de novia tampoco es pomposo” nos cuenta Jessica. Y es que esta pareja es el vivo ejemplo de que las cosas por muy sencillas que sean, cuando se hacen con cariño, son lo mejor que hay, y si no fíjate en esas imágenes de La Dichosa que rebosan amor y felicidad. 

Inspiracion boda vintage

Inspiracion de una boda vintage

Inspiracion de boda vintage

Inspiracion boda vintage

Inspiracion boda vintage

Inspiracion boda vintage

Inspiracion boda vintage

Ideas para una boda vintage

Inspiracion boda vintage

Inspiracion boda vintage

Inspiracion boda vintage

Inspiracion boda vintage

Inspiracion boda vintage

Inspiracion boda vintage

Inspiracion boda vintage

Inspiracion boda vintage

Inspiracion de boda vintage

Inspiracion boda vintage

Inspiracion boda vintage

Inspiracion boda vintage

Inspiracion boda vintage

Inspiracion boda vintage

Inspiracion boda vintage

Inspiracion boda vintage


Fotografía La Dichosa | Ubicación El Molí del Duc | Repostería Pastisseria Rosita | Semicorona, ramo, prendido y pulsera Hip&Love | Vestido La Coquetería Boutique – Atelier


publica tus eventos en All Lovely Party

Pin It on Pinterest

Share This