Cuando una pareja que está a punto de casarse comienza a pelearse con mucha frecuencia saltan todas las alarmas. ¿Y si es una señal de que no me debo casar?

Luna García, de Alcea psicología nos explican qué en general, las personas discuten porque ante la misma situación quieren o sienten cosas diferentes, algo bastante habitual a la hora de organizar una boda. Son muchas las razones por las que las parejas discuten. Sin embargo, se vuelven
recurrentes porque no se han resuelto de forma satisfactoria para ambas partes o
porque la razón aparente de la discusión no es el verdadero origen del problema.

autumn sun lovely secretos de boda

También hemos consultado con Angélica Joya Entralgo, psicóloga experta en disciplina positiva para parejas y nos explica que cuando una pareja se pelea lo importante no la frecuencia con la que lo hacen sino qué pasa después de la pelea ¿Hay otros momentos de conexión? Porque más allá de que una pareja se pelee mucho o no lo que más cuenta de cara a prevenir el “apocalipsis de una relación” no es la frecuencia de las peleas sino lo que pasa cuando no se están peleando.

Objetivamente organizar una boda no es tarea sencilla. Cuando una pareja fija la fecha de la boda se inicia una carrera contrarreloj para que todos los preparativos y detalles estén listos para el gran día.

Todo esto hace que se viva un clima de tensión y estrés que suele lugar a pequeñas peleas y desacuerdos entre los novios. Por ello, son muchas las parejas las que deciden contar con la ayuda de wedding planners que no se haga tan pesado el proceso.

De todas formas, con o sin wedding planner, el estrés siempre está ahí y conseguir superar las típicas peleas pre nupciales es uno de los muchos desafíos que supone hacer una boda.

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¿Cuáles son los principales motivos por los que se puede pelear una pareja?

A continuación te contaremos cuales son los 5 motivos de pelea más frecuentes entre los futuros novios:

-Presupuesto a gastar

La cantidad de dinero a gastar en una boda es uno de los temas que más tensión genera en la pareja…especialmente cuando a una de las partes le hace más ilusión que a otra.

Según un estudio llevado a cabo por FUCI en el año 2014, el coste medio de una boda para unos 100 comensales suele situarse en torno a los 16.530€. Pero el precio de una boda con estilo y proveedores de calidad suele estar entre los 30.000€ y 40.000€.

Como los presupuestos necesarios para este tipo de celebraciones son tan elevados es bastante habitual que surjan ciertos desacuerdos… especialmente cuando se ha acordado un presupuesto de entrada y una de las dos partes quiere excederse del mismo.

-Familiares a invitar

Otro de los motivos más habituales de conflicto a la hora de celebrar una boda se relaciona con los familiares a invitar. Puede haber desacuerdos si se ha fijado un determinado número de personas y, por diferentes motivos, los números no cuadran.

También puede haber algún que otro problema cuando una de las 2 partes tiene muchos más invitados que la otra. Si la intención es pagar la boda a medias, esta diferencia de invitados puede suponer un importante incremento del coste para la parte que no tiene tantos invitados.

-Elección de los testigos

Es muy probable que haya personas de tu círculo, amigos íntimos de toda la vida o familiares que están esperando a que les pidas que sean tus testigos. Esto pueden producir algún que otro conflicto con los testigos de la otra parte.

Una buena solución ante este conflicto es armarnos de valor y explicar que la decisión que se tome no va a cambiar el cariño que se profesa por esas personas. Se les puede encargar alguna otra participación, como la lectura de los textos del enlace.

-Niños en la boda ¿Sí o No?

Cada vez son más las bodas que se organizan solo para adultos. Aquí podemos tener un punto de conflicto, sobre todo si él o ella quiere niños en la boda, y la otra parte prefiere que no los haya.

Ante este caso, una buena solución podría ser la de contratar a una canguro para que se encargue del cuidado de los mismos en el recinto de la boda, en el hotel o en el lugar en el que vayan a estar los invitados.

Recuerda que no estar siempre de acuerdo con tu pareja, tener algunos desencuentros, es algo natural y que ocurre en todas las relaciones.

Puede que des por hecho que otras parejas no discuten, porque la mayoría de personas intenta mostrar lo mejor de su relación, relegando los conflictos al ámbito privado. No existe una medida para definir qué sería discutir mucho o poco, es algo que debes valorar tú: ¿Te sientes incómodo/a? ¿Los desacuerdos constantes te hacen sufrir?

Es tu bienestar el que debes tener en cuenta para plantearte un cambio en la dinámica de la pareja, antes o después de la boda.